miércoles, 3 de junio de 2015

El PAJARO AZUL.

Este es un antiguo cuento.Y también trata de un príncipe
que comenzó a ponerse triste y a enfermarse cada vez más.
Iba perdiendo el apetito , las fuerzas y las ganas de vivir.
Nadie acertaba con el remedio. La tristeza se apoderaba
día a día de su alma y la enfermedad de su cuerpo

   Como siempre sucede en estos cuentos, se consultó
a todos los médicos , adivinos y curanderos del reino.
Cada uno decía algo diferente. No se ponían de acuerdo.
Y el príncipe estaba que se moría.

   Y volvieron a consultar al viejo sabio de la montaña,
que vivía como ermitaño en medio del bosque 
de las laderas.

   El sabio escuchó largamente al joven príncipe,
quien le comentó que amaba mucho las flores 
y los pájaros, pero que en su palacio no
encontraba nada que valiera la pena. Que le habían 
hablado de otras regiones, con climas diferentes
y bosques más tupidos , donde las flores eran
más bonitas y los pájaros más fascinantes. 

   El anciano reunió entonces al rey y a todos los de 
la corte y les comunicó que el príncipe se estaba
muriendo de nostalgia . Que alguna vez había conocido
un pájaro Azul y que no se curaría hasta reencontrarse
con él.Que el único remedio era que se fuera por
el reino y por el mundo en búsqueda de ese pájaro.
Que sólo hallaría la paz para su pobre corazón
cuando lo encontrara.

   El rey hizo que le preparan los mejores caballos
y lo equipó con las mejores armas del reino.
Y una mañana llena de sol el joven príncipe partió
en busca de lo que anhelaba.

   Recorrió todas las provincias buscando, siempre
buscando. Encontró pájaros verdes, amarillos, colorados,
violetas, anaranjados. Pero azul, lo que se dice azul,
no encontró ninguno.

   Cruzó entonces las fronteras y recorrió otros países
y nuevamente pudo admirar aves de todo tipo,
tamaño y colores. El pájaro azul, sin embargo, 
no se encontraba tampoco en aquellas latitudes.

   Y así fueron pasando los meses y los años. Y su 
búsqueda continuaba cada vez con menos esperanza.
Hasta que al fin decidió regresar derrotado a su 
pueblo.

   Llegó un atardecer. Nadie lo reconoció ni salió
a su encuentro. Llegó hasta el portón del palacio
y allí dejó su vieja cabalgadura y sus armas
herrumbradas.Cuando se decidía a ingresar ,
por la puerta principal, vio la gran pajarera
donde había tenido sus aves preferidas.
Y descubrió con asombro el pájaro que buscaba.

   No era azul, lo que se dice azul.
Pero era el más azul de todos los que había visto
en aquellos largos años de búsqueda.

      Mamerto  Menapace



4 comentarios:

  1. Que bonito, ese príncipe aprendió que nunca se debe buscar fuera lo que siempre tenemos dentro.
    Un abrazo grande.

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    1. Hola querido amigo !
      Una verdadera lección ¿no?...
      Mil gracias por tu cercanía.
      Un abrazo gigante.

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  2. Querida amiga. En cantidad de ocasiones dejamos pasar la vida sin apreciar o darnos cuenta de lo que tenemos a nuestro alrededor.
    En los peores casos, cuando la tristeza se adueña de nosotros, somos incapaces de ver la luz, nos hundimos en un agujero profundo y lo vemos todo negro, caemos en la depresión.
    Algo así debió de pasarle a ese príncipe que era incapaz de ver y valorar lo que tenía.
    Como siempre, amiga mía, ha sido un placer visitarte.
    Te dejo cariños en un fuerte abrazo.
    kasioles

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    1. Gracias KA ! qué lindas palabras ! caricias para el alma.
      Qué placer recibirte !
      Mil besos.
      ¡MUCHA LUZ !
      Mi corazón está contigo.

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