domingo, 21 de diciembre de 2014

DESDE EL ALMA.

Desde este espacio chiquito, sin grandes aspiraciones
que tiende  a la espiritualidad mis mejores deseos 
para mis amados amigos blogueros.

          Descubrimos la felicidad
          a partir de la paz interior
          y desde esa paz
          nos envolvemos en el amor.

Esta casa está
         llena de mariposas azules.


     De pájaros blancos
         que celebran el amor 


      De la flor de SAKURA
       que en la cultura japonesa
       representa la feminidad, la delicadeza
       la primavera, juventud e inocencia.

   

       De las GRULLAS
       símbolos de la paz
           y el rechazo a las guerras. 


     TODOS LOS CAMINOS CONDUCEN A DIOS. 
         ¡FELICIDADES !!

martes, 16 de diciembre de 2014

El fin de la primavera
La flor del peral se comprime
y se transforma en fruto.
Los pichones nacen 
de los huevos de golondrina.
¿Qué consuelo ofrece
la doctrina del Tao
cuando se enfrenta
la mudanza de las estaciones ?
Me enseñará a ver volar 
los días y los meses
sin llorar en exceso
por la juventud que muere.
Si el mundo  transitorio
no es sino un largo sonar,
poco importa si somos
jóvenes o viejos.
Siempre, sin embargo,
desde que mi amigo me dejó
y viví en exilio en la ciudad
de Chiang Ling
hubo un deseo
que no he podido dominar.
De cuando en cuando , 
por azar, vuelvo a verlo.

         Bo  Juyi.

Del libro  Horóscopo Chino  2.015
   de Ludovica  Squirru Dari.


                                 DUY  TUAN.

viernes, 12 de diciembre de 2014

EL LIBRO DE LA ALMOHADA.

En primavera, el amanecer.
Cuando al insinuarse la luz sobre las colinas,
los contornos se tiñen de un pálido rojo
y purpúreos jirones de nubes flotan sobre las cimas.

En verano, las noches.
No sólo las de luna brillante
sino también las oscuras, cuando las luciérnagas 
revolotean , y aún las de lluvia, tan bellas.

En otoño, el atardecer.
Cuando el sol resplandeciente se hunde
cerca de la ladera de las colinas
y los cuervos cruzan el cielo en grupos
de tres o cuatro o de a dos, de vuelta
a sus nidos; o las garzas en bandada
se dispersan en el cielo distante.
Cuando se oculta el sol, el corazón se conmueve
con el sonido del viento y el zumbido de los insectos.

En invierno, las mañanas. Por cierto bellas 
cuando ha caído nieve durante la noche,
pero espléndidas también cuando el suelo
está blanco por la escarcha y sólo hace mucho frío
y las criadas corren de una habitación a otra
atizando el fuego y cargando carbón,
¡qué bien se corresponde la escena
con la índole de la estación !
Pero al mediodía nadie se molesta por mantener
los braseros encendidos y pronto 
sólo hay pilas de ceniza blanca.

   De "El libro de la almohada"
      Sei  Shónagon.


miércoles, 10 de diciembre de 2014

EN ESTA VASIJA DE BARRO ...

En esta vasija de barro
reverdecen praderas y ramajes
en los que mora el Creador.
Los siete océanos
y las innumerables estrellas
y la piedra de toque
y el conocedor de joyas, en esta vasija de barro ...

                        KABIR.

sábado, 6 de diciembre de 2014

LA URRACA.

( ... )Un viejo amigo pintor al estilo occidental
me había traído dos pinturas de paisajes nevados.
y, mientras las observaba en la sala japonesa
de mi casa, conversábamos. De repente se puso de pie 
y dijo, mirando hacia el jardín del  final del corredor.
   - Hay urracas - dijo.
   - Sí , lo son
   ¿Así que en Kamakura hay urracas ? - dije

( ...) Y no era una simple sorpresa,
pues recordaba lo que había escuchado
sobre las urracas en las canciones antiguas
del Japón, donde era muy frecuente 
que se las mencionara.
Había una, "El puente que cruza la urraca ", 
que aludía a cómo estas aves extendían sus alas
y construían un puente para que la noche
de Tanabata, la fiesta del encuentro de las estrellas ...
Esas aves venían a diario en mi jardín
( ...) Los términos con que designamos 
las distintas cosas suelen provocar sacudidas,
pero "urracas " que aparece tanto en las
canciones del antiguo Japón, quedó flotando
en mí como la corriente de un río 
que me llenaba de nostalgia.
( ... ) Mi casa de Kamakura quedaba cerca de
de la Gran Estatua y estas aves venían de allí.
Durante esta estación aparecían bandadas de
pájaros que habían  tomado como su lugar
de residencia esas colinas del fondo.
Además de gorriones, milanos y ruiseñores
se instalaban en medio del follaje.
Estos últimos eran fácilmente reconocibles
por sus cantos, que me deleitaban.
( ...) Los ruiseñores, al principio de la  primavera
cantaban como niños pequeños y hacía su 
práctica cotidiana y yo, que todos los años
los escuchaba,me preguntaba si, olvidados
de su canto del año anterior,lo recuperaban,
o si eran ruiseñores que habían nacido ese año
y que por primera vez ensayaban su voz.
Durante estos veinte años, en las colinas
que estaban al fondo, los pájaros habían nacido
y habían muerto, nacían y morían. Y esas generaciones
de pichones que llegaban a los árboles 
de mi jardín a cantar, se hacía de noche
y seguían su canto, y revoloteaban sobre el techo
y piaban. Y yo, que había creído que durante
esos veinte años habían sido siempre los mismos.
( ...)  El canto no era agradable y sus cuerpos
esmirriados se movían sin serenidad.
No lograba asociarlas a la antigua canción
"El puente que cruza la urraca", pero aún así
sentí la obligación de salir a verlas en mi jardín.
Desde antiquísimos tiempos portaban
ese nombre, pero ellas, sin saber que habían 
inspirado poemas, eran simplemente criaturas 
vivaces y y activas.
El amigo que llamó "kasasagi" a mis urracas 
era de Kyüshü.

*Isla de Kyüshü , donde abundan estas aves.

                    Yasunari Kawabata.





domingo, 30 de noviembre de 2014

ENCUENTREN EL NIDO DEL PAJARO DEL ALMA.

Nadie me habla acerca del pájaro
que habita en mi interior
No tiene descripción, no tiene forma
         ni contorno
Se sienta en la sombra del Naam

En el árbol vive un pájaro,
   que vive escogiendo
el alimento de aquí y de allá
Nadie se preocupa como él habla.

El pájaro hace su nido en la rama
                            del árbol,
donde hay una sombra muy densa.
Viene por la tarde y se aleja
                en la mañana.
No revela su secreto a nadie

Es profundo, ilimitado,
              vive por siempre
Pero nadie lo ve ir o venir

¡Encuentren el nido de este pájaro !
                                     
                                     Kabir.








martes, 25 de noviembre de 2014

AL SUR DE LA FRONTERA, AL OESTE DEL SOL.

   Fragmentos .

   Shimamoto me miró sonriente ( ...)
   -Cuando te miro, tengo la sensación 
de estar viendo una estrella lejana - dije -
Es muy brillante .Pero la luz que veo
fue emitida hace decena de años.
Y ahora la estrella tal vez ya no exista ( ...)
   - Tú estás aquí - proseguí - o eso parece
Pero quizá no lo estés Quizá lo que veo 
no sea más que una especie de reflejo ( ...)
Shimamoto también sonrió. Fue una sonrisa 
parecida al primer rayo de sol que, abriéndose
camino en silencio a través de las nubes, 
brilla después  de la lluvia. En la comisura 
del ojo se le dibujaron unas pequeñas 
y entrañables arrugas que me prometían 
algo maravilloso. 

   ( ...) Nos dormimos antes del alba
Habíamos hecho el amor varias veces
sobre el suelo. Lo habíamos hecho con 
dulzura, con pasión.
Yo la había estrechado entre mis brazos
con todas mis fuerzas. Sentía que, si no
la mantenía sujeta, se rompería en pedazos.
Mientras tanto, le acariciaba la espalda,
le besé la nuca, comencé a peinarla 
con los dedos. Podía sentir su respiración,
su lejano movimiento fetal. La abracé 
con fuerza y percibí su temblor en mi cuerpo.
De esa forma , ella sería cada vez más mía.
Y yo jamás podría alejarme de su lado.

( ...) - Ojalá no llegue nunca mañana.
Si no llegara, tú jamás sabrías nada. 
   Iba a decir algo , pero me lo impidió
con un beso. 
   -¡ Ojalá el águila calva se comiera 
el día de mañana - dijo Shimamoto -
Porque sería el águila calva  la que 
se lo comería ¿ no es verdad ?
   -Cierto. El águila calva come arte,
pero también come mañanas.

            HARUKI  MURAKAMI.
Del libro:
  "Al sur de la fronters, 
           al oeste del sol ".